Insomnio: ¿Qué es, y cómo derrotarlo?

El insomnio es un trastorno del sueño que cada vez es más frecuente entre la población. Habitualmente se asocia con procesos de preocupación o estrés, aunque puede deberse a muchas otras causas.

El insomnio puede consistir en dificultad para dormirse, despertarse de forma frecuente siendo difícil conciliar nuevamente el sueño, despertarse antes de lo que se desearía, y tener la sensación de no haber dormido lo suficiente. El insomnio va acompañado de fatiga, cansancio, falta de concentración y disminución del rendimiento mental y físico. Eso a su vez, puede provocar otros problemas, por ejemplo en la piel. Es decir, disminuye claramente la calidad de vida.

¿Qué causa el insomnio?

El insomnio puede tener orígenes diversos:

  • Situaciones generadoras de estrés temporal o crónico, debido a problemas o preocupaciones laborales, familiares, sexuales, económicas, etc.
  • Las condiciones físicas del espacio en el que se descansa.
  • Hábitos irregulares del sueño, así como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir o de levantarse.
  • Malos hábitos alimenticios (cenas copiosas, irse a la cama con hambre).
  • Consumo de sustancias excitantes del sistema nervioso (té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco y drogas varias).
  • Tras intervenciones quirúrgicas (las patologías orgánicas que vienen acompañadas de dolor suelen ser causantes de dificultades para dormir).
  • Abstinencia del alcohol o de otras sustancias depresoras del sistema nervioso.
  • Efectos secundarios de los medicamentos.
  • Trastorno de estrés post-traumático: después de algún accidente, de un golpe, de un traumatismo o de alguna otra situación estresante (generalmente intensa y repentina) es posible que el individuo tenga dificultades leves o graves para descansar.
  • Estados de ansiedad excesiva (como crisis de ansiedad y ataques de ansiedad).

Algunos truquitos para prevenirlo

Si sufres de insomnio, lo recomendable es que lo consultes con tu médico de cabecera. De todos modos, te damos unos consejos para prevenirlo y ayudar a mitigarlo:

  • No tomar café ni bebidas con cafeína como mínimo 6 horas antes de ir a dormir.
  • Evitar la nicotina antes de acostarse, ya que también es excitante.
  • No tomar bebidas con alcohol antes de acostarse: puede facilitar conciliar el sueño, pero hará que nos despertemos más a menudo durante la noche.
  • No cenar comidas copiosas, con mucha grasa. Tampoco es recomendable irse a la cama con el estómago vacío: lo mejor es una cena ligera.
  • Hacer algo de ejercicio durante el día nos ayudará a dormir más plácidamente, pero evita hacerlo antes de acostarte o tu cuerpo no estará relajado.
  • Instaurar horarios regulares: ir siempre a la misma hora a la cama, y levantarse a la misma hora. Intenta dormir también ocho horas cada noche. De este modo, el cuerpo se acostumbrará a los horarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *