Grietas en las manos ¿cómo combatirlas?

Las grietas en la piel son un quebradero de cabeza para muchas personas de todas las edades. En invierno, la piel tiende a secarse más debido al frío. Por lo tanto, aumenta exponencialmente la posibilidad de que se agriete, generando molestias e incluso dolor.

El resecamiento de la piel es un problema común. Curiosamente, una de las causas es el lavado excesivo y el jabón. El jabón puede eliminar los aceites naturales que protegen la piel. Una vez que estos aceites desaparecen, la piel no puede retener la humedad. Los climas secos y especialmente el clima del invierno empeoran este problema.

La prevención, el mejor tratamiento

Como en la mayoría de problemas de salud, la prevención es lo más importante. La clave para evitar las grietas es tener la piel siempre bien hidratada, ya que una piel sana no se agrietará. En invierno es recomendable que las personas con tendencia a la aparición de grietas, especialmente en las manos, adopten una rutina de hidratación después de cada lavado.

Unas gotitas de crema hidratante en las manos después de lavarlas, o cuando se sienten especialmente secas o se muestran descamativas, es ideal para evitar problemas más graves. Las manos quedan muy expuestas en invierno al frío y al viento, además de ser una de las partes del cuerpo con la piel más sensible por su poca sudoración. Son recomendables cremas con porcentajes óptimos de ácido láctico.

También es muy recomendable el uso de guantes cuando se esté por la calle, para evitar la exposición al frío. Además, utiliza cremas de duración prolongada, como recomiendan los expertos. Así su efecto durará más en tu piel, y permitirán que no pierda la humedad proporcionada.

¿Cómo tratar las manos agrietadas?

Las grietas en las manos y otras zonas de la piel pueden aparecer, aunque con prevención las posibilidades de que ocurra disminuyan. Lo principal en ese caso es evitar que las grietas vayan a más y se produzcan heridas.

Se deben proteger de la exposición al aire, especialmente el frío, y del resecamiento. Es conveniente cubrir las grietas poco profundas con vaselinas, y usar pomada antibiótica si se llega a producir herida, así como vigilar que no se infecte ni se extienda. En caso de que la situación se agrave, es conveniente visitar un médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *