Própolis: ¿Qué es y para qué sirve?

El própolis o propóleo es una sustancia de origen natural, que utilizan las abejas para reforzar, proteger y prevenir infecciones en sus colmenas. Procedente de las resinas de los árboles, las abejas recogen el própolis y lo usan para sellar pequeños orificios de sus colmenas y aislar invasores y parásitos. También aporta estabilidad y reduce vibraciones en el panal.

La palabra propóleos proviene del griego, y significa “afueras de la ciudad”, también referido al uso defensivo. Esta sustancia se conoce y utiliza en la medicina tradicional desde hace siglos, incluso la utilizaban los egipcios para embalsamar.

Usos del própolis en medicina

Además de los egipcios, los griegos y luego los romanos también utilizaban el propóleo. En su caso, el uso era más agradable. Éstos lo utilizaban para curar llagas y pequeñas heridas en la piel, y evitar que se infectaran.

Tradicionalmente se le ha dado uso como antiséptico y fungicida, para tratar infecciones. Para ello, se utilizaba en cremas y otros potingues, aplicándolo directamente sobre la zona a desinfectar. Actualmente, además de su uso en cremas, se puede encontrar también en caramelos.

¿Es realmente efectivo el própolis?

El própolis, más allá de su uso tradicional, ha sido estudiado como sustancia por diferentes instituciones de salud. Se ha dado el caso de algunos productos de uso tradicional que han resultado ser completamente ineficaces o incluso contraproducentes para tratar afecciones, ¿ocurrirá lo mismo con el propóleo?

Tranquilos, el própolis SÍ es efectivo. El National Institute of Health de los Estados Unidos, institución sanitaria de referencia, llegó a la conclusión con sus estudios de que el própolis es efectivo en muchas de sus aplicaciones.

Se han datado evidencias científicas de que el própolis es efectivo para tratar afecciones bucales como el herpes labial. También puede reducir las molestias bucales por heridas o cirugía, llegando incluso a desinflamar. Además, se han registrado mejoras en el tratamiento de infecciones en el aparato respiratorio superior, como el resfriado común, reduciendo el tiempo de recuperación y ayudando a prevenirlo. Para ello, es necesario tomar própolis en concentraciones de aproximadamente un 3%. Por lo tanto, son ideales los caramelos.

Podéis consultar los datos del estudio científico haciendo click en este enlace (en inglés).

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